La fascitis plantar es una inflamación de la fascia plantar, conocida como aponeurosis plantar del pie, una inflamación aguda que provoca un dolor intenso en el área afectada. Es una banda de tejido conectivo de carácter elástico que se sitúa entre el calcáneo y la zona metatarsal. Por tanto, dolencia se va a producir en un área del pie y como hemos dicho, provoca un dolor intenso. No obstante, se debe señalar que con los nuevos tratamientos puede llegar a dejar de ser un problema.

La fascia sirve de soporte del cuerpo y absorbe el impacto en la pisada, manteniendo la forma del pie. Otra de sus funciones es proteger a los metatarsianos para así evitar que los dedos se flexionen en exceso durante, por ejemplo, la actividad deportiva.

¿Qué es la fascitis plantar?

 

Lo que ocurre es una serie de microtraumatismos por el exceso de uso de la planta del pie en un espacio de tiempo corto, por lo que al organismo no le da tiempo a repararlos y si no se produce la reparación pueden verse afectados los dedos.

Esta clase de lesiones son comunes en deportistas, generalmente en corredores (y más frecuentes aún en los que no hacen estiramiento), lo cual se entiende con facilidad ya que el impacto que se ocasiona en el área fruto de la pisada, ya que al realizar la carrera se cuenta con una mayor energía que al realizarse andando. Puede producirse esta lesión por el sobrepeso y por tener unas zapatillas de deporte inadecuadas durante la práctica del deporte.

Por ello, una de las recomendaciones frecuentes de los expertos de salud es que, a pesar de que es un excelente ejercicio, si sufres de sobrepeso y quieres adelgazar, no conviene practicar atletismo para ello. Por ello, conviene acudir a otros ejercicios para cuidar mejor nuestra salud.

Además, hay que tener en cuenta que es muy recomendable el cuidado de nuestros pies, ya que son elemento nuclear en la estructura motora de nuestro organismo, sobre todo la planta de los mismos. Por tanto, conviene evitar lesiones en los mismos, lo cual no implica abandonar el deporte en nuestra opinión.

Causas. ¿Cómo se produce?

Existen diversas causas por las que se origina, la más usual es un exceso en la práctica de atletismo. El atletismo es un ejercicio muy sano, pero en exceso puede producir lesiones. Otro de los motivos puede ser un exceso de curvatura del pie o un pie vago.

La teoría clásica pensaba que la causa de esta lesión se debía a la presencia de un espolón en el talón, es decir, una protuberancia del hueso que causaba inflamación en los tejidos contiguos. Por ello se culpaba de este mal al espolón como podrás ver.

No obstante, hay una diversidad de causas que la producen por lo que conociéndolas podremos prevenir esta lesión de una forma más efectiva y eficaz. Las más comunes son:

  1. Sobrepeso: una de las consecuencias del sobrepeso es que el pie ha de soportar más peso lo cual provoca que se produzcan más micro traumatismos y que el área se vea más afectada.
  2. Tendón de Aquiles tenso, es muy frecuente de ver.
  3. Pies planos: aunque también se puede producir, por lo contrario, es decir, por unos pies arqueados en exceso.
  4. La edad: la edad provoca que se produzca una importante pérdida de elasticidad, lo cual provoca que la fascia también pierda elasticidad. Además, hay que añadir que la capa de grasa presente en el talón disminuye, por lo cual la pisada se ve menos amortiguada. La musculatura que participa en la pisada también pierde fuerza. Todo ello conduce a que se produzca esta lesión.
  5. Sobrecarga en el pie: esto usualmente está provocado por correr en exceso. Pero puede resultar agravado por la práctica del atletismo con un calzado que no sea el adecuado, lo cual puede originar la aparición de la fascitis plantar.
  6. Correr en una superficie demasiado dura.
  7. No estirar: como en todos los deportes estirar en el atletismo resulta fundamental. Es una de los mejores métodos para eliminar la aparición de la enfermedad.

Como se puede observar, son causas tanto internas como externas. Causas internas serían por ejemplo la edad o tener un talón de Aquiles demasiado corto. Externas, por el contrario, serían correr sobre una superficie demasiado dura o la presencia de un mal calzado. Por ello, al conocer las causas, resulta fundamental prevenirlas.

Duración.

Respecto a la duración, hay que tener en cuenta que resulta fundamental aplicar un tratamiento para evitar que esta se convierta en crónica.

La duración del se deslinda en diversas fases temporales:

La primera fase del tratamiento puede durar entre cuatro y seis semanas. En esta fase se produce una serie de cambios tanto en la actividad física como en la deportiva: por ejemplo, la disminución en el peso, masaje, ejercicios de estiramiento y el cambio del calzado.

La inflamación de la fascia plantar

En la segunda fase, que tiene una duración de entre doce y dieciséis semanas (como puedes observar es mucho mayor que la primera fase) se utilizan diversas terapias como la utilización de corticoides o terapia física o incluso la utilización de yeso.

En una tercera fase, a los seis meses, se utilizan tratamientos de última generación (mucho más caros) como los factores de crecimiento o las ondas de choque.

Como puedes ver el tratamiento es largo. Pero esto se debe a que resulta fundamental que la no resulte crónica, ya que puede tener fatales consecuencias para la salud del individuo y, sobre todo, para su calidad de vida. No obstante, hay que recalcar que hemos expuesto el tratamiento clásico. Siempre hay que determinar cuál es el mejor tratamiento para nuestro caso.

La fascitis crónica.

Hay algunos síntomas a través de los que podemos intuir si nuestra afección es crónica. Esta lesión se origina por la inflamación de la fascia plantar. Su dolor es recurrente, pero a diferencia de la “normal” no sólo afecta a la fascia, sino que se extiende a distintas áreas de la pierna. Normalmente, tiene como causa la contracción de los músculos del tren inferior del cuerpo, en concreto el soleo, el calcáneo y los glúteos.

Además, comparte causas con la común como podrían ser el sobrepeso, el exceso de ejercicio, la edad, el arqueamiento del pie y las diversas causas que hemos analizado.

Este trastorno debilitante del pie es el más común de tal forma que afecta a casi el 10% de la población y provoca un millón de visitas al médico. Como se reitera desde asociaciones médicas, en su forma crónica es un trastorno que afecta de manera omnipresente, mermando la calidad de vida del sujeto y dificulta, por ende, una vida apacible.

La sintomatología de este trastorno se manifiesta en las primeras horas del día. Esto se debe a que por la noche el músculo ha estado relajado y le cuesta volver a entrar en acción durante el día. El dolor que provoca, según los pacientes, es muy intenso.

Si la sufres, no te preocupes, estás de enhorabuena, ya que hay nuevos tratamientos que te pueden librar de este mal.

Diversos científicos están trabajando en un nuevo tratamiento en el que se utiliza imágenes de ultrasonido y energía ultrasónica para penetrar y eliminar el tejido dañado, y de esta forma, lograr espacio para que crezca tejido nuevo y se regenere la zona afectada.

También existen productos específicos que pueden ayudarnos a superarla y determinados ejercicios pueden ayudarnos.

Síntomas y Diagnóstico.

El diagnóstico consiste en un procedimiento bastante sencillo de realizar por cualquier especialista y de esta forma poder mejorar los tratamientos.

El médico o especialista de que se trate, simplemente se fijará en los síntomas físicos más visibles a primera vista, es decir, que tratará de observar si sobre el área afectada existe inflamación, si esta área en concreto está enrojecida a causa de la dolencia, y exactamente, cuánta sensibilidad tiene el paciente en el talón.

Sin embargo, estos síntomas no solo son característicos de esta afección, sino que son comunes a otro tipo de afecciones que pueden encontrarse en el pie. Por ello, para casos extremos en que el dolor sea muy intenso, puede que el especialista o el facultativo ordene que se hagan sobre el paciente ecografías del área afectada para descartar que se trate de algo muscular o referente a fibras o articulaciones, o una radiografía, para estar seguros de que el dolor agudo no proviene de la rotura del hueso del tobillo o cualquiera otro del área de la planta del pie.

Sea como sea, este no es un diagnóstico difícil, por lo que se puede estar más que tranquilo. No obstante, aunque no sea un proceso complicado, sí que es realmente importante identificar de qué se trata para que se pueda poner al paciente un tratamiento adecuado.

Sin embargo, sería recomendable que nosotros mismos supiésemos si la padecemos o no antes de acudir a un especialista, solamente para ir prevenidos en lo que puedan decirnos sobre ella. Pero para ello, primero habría que conocer algunos de los síntomas más comunes.

Cuando aparece, el síntoma característico de esta afección es un dolor que podemos encontrar situado en la cara interna del talón, es decir, en la planta del pie y no en otro sitio, que es realmente el área en la que podemos encontrar la fascia plantar. Este dolor será más agudo por las mañanas, debido a que el momento en que acabamos de despertarnos el cuerpo está más rígido.

Pero no solamente es característico el dolor, sino que después del dolor puede aparecer una inflamación no muy grave de la zona que se ha afectado, y a consecuencia de esto, la zona puede volverse roja y muy sensible a cualquier rozamiento.

En conclusión, es un trastorno que provoca mucho dolor. Para evitarla, y por tanto el dolor que provoca en el pie, debemos tener un buen sistema de prevención, como por ejemplo podría ser el uso de plantillas. Las plantillas son un buen sistema de prevención para el problema y son muy baratas por lo que debe usarse este complemento. En esta web encontrarás información y ayuda para tratar tus problemas con el pie y al caminar, y, por ende, los mejores consejos como utilizar un vendaje para prevenir el dolor, hacer estiramientos (de vital importancia los estiramientos) y como última solución acudir a fisioterapia. Pero hemos de señalar que lo más importante es un buen sistema de prevención.

El tratamiento de la fascitis plantar

El tratamiento suele ser lento, lo cual se debe a que las diversas soluciones como la fisioterapia o el masaje para la fascitis plantar son a largo plazo. Hoy día, a parte de los mencionados, existen multitud de productos para ayudarnos con el tratamiento, así como a bajar la inflamación, por ello no debemos desesperar en el intento de curar este trastorno para que nuestra vida sea más fácil y llevadera. Una de las características de esta enfermedad es el hecho de que ocasiona un deterioro importante en la calidad de vida de quien sufre estas lesiones en la planta del pie (en la fascia y en el calcáneo), ya que los pacientes describen el dolor como muy intenso.

No obstante, hay soluciones como ejercicios y estiramientos que nos permitirán reducir el dolor. Estos ejercicios son muy recomendables. Esto se debe a que el ejercicio será un aliciente para poder observar una mejoría notable en el proceso y sanar la lesión.

¿Cuáles son los mejores tratamientos?

La operación debe ser el último paso que demos para curar el trastorno de la planta del pie, ya que hay multitud de remedios para curar la fascitis, por lo que resulta muy recomendable olvidarnos de ella y de esta manera garantizar el mínimo riesgo en el proceso de curación de nuestros pies. Es de los mejores consejos que podemos dar. Unos pies sanos y sin daño aumentarán nuestra calidad de vida. Los pies, hay que señalar, son la parte que soporta nuestro organismo.

Los mejores remedios se caracterizan por el hecho de que son naturales, y los que no, resultan ser los últimos avances de la ciencia, por lo que, en definitiva, lo que buscan es subsanar ese daño en el pie que a veces resulta insoportable. Esta parte es crucial para explicar la mejoría de los pacientes, aunque el primer paso es siempre un buen diagnóstico.

Con las soluciones que expondremos a continuación podrás notar una mejoría en la sintomatología del trastorno, especialmente en la molesta sensación que origina en la planta del pie y en el calcáneo, de tal manera que podrás tener una calidad de vida mayor y volver a disfrutar de actividades como andar o ir en bicicleta.

No pierdas el tiempo e impide que tu día a día sea un sufrimiento, las infiltraciones o las ondas de choque te permitirán recuperar la jovialidad que te caracterizaba y que se ha visto mermada por el dolor que provocan estas lesiones en la planta del pie y en el talón.

Masaje y fisioterapia

La fisioterapia siempre ha sido una alternativa recomendable para aquellos que quieren evitar el quirófano, lo cual se debe al hecho de que con ciertos masajes podremos, si los realizamos de manera correcta, aliviar el daño que provoca el trastorno en la planta del pie y en el talón. Con este ejercicio podremos librarnos de acudir a quirófano.

Uno de los primeros consejos, ejercicios o masajes que podemos recomendar es el hecho de darnos un automasaje en la fascia plantar. Esto es muy recomendable debido a que ayudamos a la fascia a recuperar su elasticidad con un método natural, de tal manera que no estamos aplicando métodos agresivos y así sanaremos la lesión. Siempre recomendamos acudir a un especialista, ya que de esta manera podremos mejorar los resultados. No obstante, si vas un poco corto de dinero y no puedes acudir a fisioterapia, siempre puedes darte tu propio masaje.

Puedes realizarlo, en vez de con tu mano, con una pelota de tenis. De esta manera lograrás una mayor presión en el pie y en el talón, y por tanto, podrás notar una mejoría mayor. No obstante, recuerda realizarlo con delicadeza, no vaya a ser que el remedio sea peor que la enfermedad.

Otras opciones recomendables son la realización de masajes en zonas como el sóleo y el gemelo, de esta manera relajaremos los músculos, el tendón y por tanto no harán tanta tracción en la zona del talón y la pisada será más suave. Así reduciremos la tensión.

También resulta ser una buena opción la utilización de plantillas. Las plantillas, junto con los estiramientos, son los mejores tratamientos para luchar contra la enfermedad. Las plantillas y los estiramientos nos ayudarán a reducir el impacto en la pisada.

Los masajes para tratar la fascitis plantar

Tratamiento casero para la fascitis plantar.

Hay que señalar que el daño de esta enfermedad en su fase aguda se origina nada más levantarnos, lo cual se debe a que el músculo y el tendón se han encontrado relajados durante toda la noche y les cuesta más volver a la acción ya que hay más tensión. Resulta recomendable aplicar estas soluciones naturales por la mañana, recién levantado.

Un posible remedio casero es la realización de un vendaje de tal manera podamos evitar que al pisar nos duela más. Son muy sencillos de realizar y de esta manera lograremos que no nos duela tanto al pisar. No es un remedio o tratamiento definitivo, pero si es un paliativo, ya que reduce el daño. También se pueden colocar almohadillas.

En conclusión, la finalidad de las almohadillas y de los vendajes es amortiguar el impacto de la pisada y que con el tiempo mejore la lesión.

Vendajes para la proteger la fascia plantar

Punción seca y acupuntura.

La punción seca es un tratamiento consistente en el empleo de una aguja, similar a las que se pueden utilizar en la acupuntura, para pinchar en el denominado punto gatillo generando un efecto mecánico. De esta manera se soluciona la molestia desde la raíz. Tiene este nombre debido a que no se produce la introducción de ninguna sustancia o medicamento, simplemente se realiza la punción y nada más.

El inconveniente del tratamiento es que genera dolor, pero más daño soportaremos si no nos sometemos a él. Además, es un dolor que dura unos pocos segundos y que se puede soportar, por lo que no hay que preocuparse y se puede reducir con facilidad.

Los denominados puntos gatillo se encuentran en los pies y en los músculos de las piernas, como podrían ser el gemelo y el sóleo. Por ello, resulta muy importante acudir a un especialista para que realice la punción seca en el pie y en las zonas que crea conveniente.

Respecto a la acupuntura, hay que señalar que esta resulta más lenta que la punción seca, ya que esta última actúa en unos pocos segundos y la acupuntura tarda entre 15 y 30 minutos. No obstante, ambas son buenas soluciones para combatir este trastorno del pie.

Por ello, al ser buenos resulta imprescindible que no los abandonemos por no haber dado con un buen profesional que los realice. Ambas son soluciones que requieren un alto grado de especialización por lo que no conviene dejarlos en manos de cualquiera.

Inflitraciones.

Si el dolor no remite con ellos, una buena solución puede ser las infiltraciones. Estas pueden ser de diferentes tipos, como, por ejemplo, de corticoides en la zona del pie. Los corticoides son una sustancia que presenta propiedades antiinflamatorias, es muy recomendable su utilización en el caso de fascitis agudas, en el que el dolor es muy difícil de soportar.

El colágeno es el material del que está hecha la fascia plantar, por lo que su infiltración puede rehabilitar y curar los microtraumatismos que provocan el dolor.

Si cuentas con capital, una alternativa eficaz puede ser las infiltraciones de plasma rico en factores que propician el crecimiento. Estos factores se encuentran en las plaquetas y en el plasma sanguíneo, de tal manera que producen una aceleración en la restauración de los tejidos que se han visto dañados.

 

Las infiltraciones para tratar la fascitis plantar

Ondas de choque y ultrasonido.

Estos dos tienen un éxito muy alto, por lo que resultan ser muy recomendables para tratar este tipo de dolencia. Las ondas de choque lo que realizan es la estimulación de los tejidos lesionados, de tal manera que logran frenar la inflamación y aceleran el proceso de curación. Si remite la inflamación, remitirá el dolor.

Las ondas de choque son ondas acústicas, con una alta energía, que se aplican con un cabezal en la zona afectada. De esta manera, se asegura su focalización no dañando tejidos colindantes y estimulando el crecimiento únicamente de los que interesa que crezcan. No obstante, hay que señalar que este tratamiento puede llegar a ser doloroso. Sin embargo, el dolor resulta ser soportable por lo que no has de preocuparte.

La operación.

Pasar por un quirófano implica un riesgo que no todo el mundo está dispuesto a soportar. El mayor peligro de un quirófano no es la operación en sí, sino la anestesia. La anestesia puede producir, en algunos casos (reducidos eso sí), la muerte. Por tanto, por muy dolorosa que sea, resulta un poco contraproducente correr este riesgo. Por este motivo no recomendamos este método ya que el dolor, además, no se elimina por completo.

Operación para curar la fascitis

Tratamiento Kinésico.

La kinesiología es la ciencia que estudia el movimiento humano. Es por ello que puede resultar la más acertada para tratar los pies, debido a que son fundamentales en el movimiento del cuerpo humano.

Músculos como el sóleo y los gemelos pueden provocar el hecho de que nuestra pisada sea más fuerte de lo que debería ser. Por ello conviene aplicar un tratamiento kinésico para aliviar y curar los síntomas de la fascitis plantar que se suelen manifestar en el pie.

El tratamiento kinésico no implica riesgo, es muy seguro y a diferencia de las operaciones, en ningún caso, tendrá resultado de muerte. Por tanto, se configura como una muy buena alternativa para evitar los molestos síntomas que provoca, siendo el principal el fuerte dolor que provoca y ocasiona.

La Homeopatía como solución.

La homeopatía puede ser una buena solución. Además, el fuerte de la homeopatía es curar dolencias para las que la ciencia tradicional no tiene respuesta o su respuesta no suele ser lo suficientemente adecuada, es decir, es ineficaz.

La homeopatía se basa en el principio de que cuanto más disuelta se encuentra una sustancia más potente resulta su poder de actuación. Por ello, puede resultar ser un tratamiento muy eficaz siendo poco peligroso (su riesgo es nulo) y de esta manera, podrás aliviar tu dolor sin necesidad de arriesgar tu salud.

Tratamiento con EPI.

La EPI, también conocida como Electrolisis Percutánea Intratisular, consiste en la aplicación de una corriente galvánica en donde se encuentran las lesiones (en el pie) para eliminar tejido dañado. Se aplica con una aguja de acupuntura.

La EPI es muy eficaz en el tratamiento de este tipo de dolencia en un estado crónico, de esta manera lograrás eliminar la parte dañada de tu organismo. Así tu cuerpo podrá regenerar la parte lesionada y crear nuevo tejido eliminándose el dolor de forma definitiva. Logrando de esta manera eliminar el dolor de la fascia causado por los microtraumatismos.

El tratamiento mediante la técnica EPI

Solución de frío y calor.

Aunque no es de los más eficaces, una solución de frio y calor puede resultar un buen tratamiento también. Es un método muy simple y consiste en aplicar frío en la zona para posteriormente aplicar calor.

De esta forma no se solucionará la molestia, pero se aliviará el dolor, por tanto, este tratamiento es ideal para realizarlo durante las mañanas que es cuando el dolor es más agudo. De esta manera se logrará la obtención de mejores resultados y mejorará nuestra calidad de vida considerablemente.

Ejercicios para la fascitis

A menudo nos surge la duda de si efectivamente podemos acabar con la fascitis plantar mediante ejercicios. El mayor miedo, principalmente, a la hora de tratar la fascitis plantar en el pie es si podremos mitigar el dolor en el área sin necesidad de acudir a quirófano.

Para ello diversos especialistas han diseñado una serie de ejercicios en este 2016 (también algún estiramiento) para lograr acabar con el dolor tan intenso que produce la fascitis plantar.

Los pies son la estructura sobre la que descansa todo el organismo, especialmente en el área de la fascia y el talón, por lo que resulta fundamental que no sufran ningún percance. El ejercicio para aliviar la fascitis plantar se postula como el mejor tratamiento, junto con los estiramientos.

Siempre hay que señalar que la mejor forma de acabar con la fascitis plantar es mediante la prevención, mediante estiramientos y evitando el exceso de ejercicio podremos evitar lesiones y también, dando un buen masaje en la zona tras acabar de entrenar. Los estiramientos conviene realizarlos en el inicio del ejercicio.

Los ejercicios de la fascitis plantar son diversos y conviene practicarlos con regularidad si lo que queremos es por fin mitigar el dolor.

Deportes que provocan fascitis y deportes que pueden ayudar a prevenirla.

La pregunta ¿Qué deportes puedo hacer y cuales no cuando tienes fascitis plantar? Tiene fácil respuesta.

Es conocido en el mundo de la fisioterapia y de la traumatología que hay deportes que pueden provocar con más facilidad la fascitis plantar. Como hemos dicho, conviene ejercitarla, pero no en exceso, ya que, pueden generar micro traumatismos que producirán fascitis plantar.

Normalmente los casos más comunes de fascitis plantar se dan entre atletas, es decir, profesionales del atletismo. Esto puede deberse a dos factores:

  • El exceso de ejercicio: correr en exceso puede provocar fascitis plantar, esto se produce por una fatiga de la fascia plantar al verse sometida a un esfuerzo que no puedo soportar lo que conlleva a la aparición de micro traumatismos que provocarán el dolor tan característico de la fascitis plantar.
  • Correr en superficies duras: las superficies excesivamente duras pueden provocar no solo lesiones por una mala pisada, sino que, además, pueden generar micro traumatismos en la fascia debido a que solo se interpone entre ella y el suelo el calzado y la almohadilla de grasa. Por tanto, resulta necesaria practicar ejercicio en superficies blandas donde no se puedan generar estos micro traumatismos.

Por lo dicho anteriormente, resulta claro que el deporte en el que es más común la fascitis plantar es en el atletismo. También puede producirse por una mala pisada, involucrando de mala manera al talón en ella.

Otro deporte que puede producir fascitis plantar es el baloncesto. Jugadores tan famosos como Pau Gasol han sufrido fascitis plantar, concretamente a este jugador se le rompió la fascia, dolorosísimo sin lugar a duda. Esto se debe a la explosividad de los saltos (junto a la caída) que generan un esfuerzo mayor sobre la zona del pie. Por ello resulta necesario jugar en una pista conveniente para evitar esta lesión y que el dolor no se convierta en crónico.

Por supuesto, el fútbol no podía librarse de esta lesión. La falta de estiramiento y el exceso de ejercicio (a pesar de jugar en una superficie blanco como es el césped del terreno de juego) pueden provocar fascitis plantar. No solo se involucra la fascia, sino que, como efecto d una mala pisada, también pueden verse involucrados los dedos.

En relación con los deportes que pueden prevenir la fascitis plantar tiene que ver más con elementos que acompañan al deporte que con el propio deporte en sí. Por ejemplo, los estiramientos del pie y de los dedos del pie serán fundamentales a la hora de prevenir la fascitis. También hay que tener en cuenta que hay que ayudar a nuestra fascia no solo con el estiramiento sino también con el calzado.

Un calzado adecuado que facilite la pisada y la amortigüe permitirá que no aparezca esta lesión y que el dolor sea menor. Además, conviene no hacer ejercicio y ejercicios en exceso. No obstante, si es cierto que hay deportes en los que resulte muy difícil que aparezca la fascitis plantar, uno de ellos sería la natación. En la natación, aunque se involucren a los pies, en ningún momento sufren un impacto con una superficie dura. Por ello resulta improbable que aparezca esta lesión y el dolor que lleva aparejado. La natación resulta ser un deporte muy sano, no solo para la fascia, sino también para el resto de articulaciones que conforman el organismo.

Casos de deportistas.

Los deportistas más famosos que han sufrido esta lesión, la fascitis plantar son Pau Gasol y Víctor Valdés.

En Pau Gasol los motivos son evidentes. Es conocida la tendencia de los jugadores de baloncesto hacia la realización de saltos que involucran la totalidad de la planta de los pies y de mucha explosividad que pueden provocar incluso la ruptura de la misma. Como hemos comentado en este ejercicio se involucra el talón y los pies (en resumen, la planta del pie) y una vez producido el trastorno resulta muy difícil su tratamiento.

Víctor Valdés, este conocido jugador de fútbol, también tuvo que ausentarse de los terrenos de juego por culpa de la fascitis y no pudo jugar ni siquiera una parte de los partidos que tenía que disputar en varias semanas.

Después de estas lesiones es común que los deportistas bajen el nivel si no reciben un buen tratamiento en el arco del pie y en la zona del tobillo. También hay que tener cuidado con la rodilla, especialmente los corredores. En resumen, hay que buscar las causas de la lesión, pudiendo estar incluso en el talón de Aquiles.

Ejercicios para acabar con la fascitis plantar.

El primero de los ejercicios resulta muy fácil de realizar. Consiste en buscar un escalón con el fin de pararse en el extremo del mismo para sostenerse con la punta del pie firme y con los talones algo elevados. Luego deberás bajar el talón (sin doblar tus rodillas) haciendo que los dedos se eleven sin hacer fuerza tensando el pie durante unos treinta segundos. Deberás hacer varias repeticiones de este ejercicio.

El segundo ejercicio es aún más simple. Consiste en utilizar una pelota dura rodando el pie encima de ella con cierta presión. Realízalo unas 40 veces.

Uno de los mejores ejercicios es hacer un masaje en la zona del dolor con la suficiente presión para mitigarlo varias veces, es decir, varias repeticiones del mismo. Durante el masaje podrás ayudarte con una toalla. Una toalla te permitirá realizar más presión hasta alcanzar el grado óptimo. Conviene realizar el masaje en el inicio del día.

El último ejercicio consiste en apoyarse con las manos en una pared estirando los brazos, quedando una pierna estirada hacia delante y la otra hacia atrás. Una vez has adoptado esta posición desliza el cuerpo hacia delante, sin despegar los talones. Esta parte es fundamental, procura ejercer la suficiente presión contra el suelo sin pasarte.

Estos son los mejores consejos del 2016 para tratar el dolor que produce la fascitis plantar, hasta el día de hoy no se conocen tratamientos más efectivos, ayuda a tus pierna y a tus pies, no permitas que la fascitis plantar merme tu calidad de vida más.

Conclusión

También existen algunos ejercicios que pueden ayudarnos a combatirla, como los mencionados anteriormente. En conclusión, hay que tener en cuenta que existen diversas soluciones y que cada una tiene un grado de eficacia distinto.

Este trastorno puede ser un problema durante nuestro día a día y puede generar un descenso en nuestra calidad de vida. Por ello resulta imprescindible combatirla desde que notemos los primeros síntomas en tu pie, especialmente en la zona del calcáneo.

Como siempre conviene acudir a un especialista con el fin de que nos de los mejores consejos a la hora de abordar los problemas que tenemos y además, nos facilite un diagnóstico fiable ya que esta enfermedad puede confundirse con otros trastornos, dolorosos pero más fáciles de curar.

La fascia es un tejido que tarda en regenerarse por lo que hay que tener paciencia. Si ya de por si no existen las curas milagro, mucho menos para un trastorno tan grave y complicado como este. No pretendas obtener soluciones mágicas ya que solo van a hacer que tu problema empeore. Con los que hemos descrito podrás mejorar tu calidad de vida y aliviar o incluso sanar el dolor en el pie.

En definitiva, hay varios tratamientos que podremos aplicar para eliminar el dolor en el pie y con el fin de restaurar definitivamente el tejido que forma la fascia plantar.

La acupuntura, las ondas de choque o la EPI ayudarán a nuestra recuperación y permitirán que nos olvidemos de ese dolor tan molestos en el pie. Merece la pena aplicar estos remedios ya que ganarás enormemente en calidad de vida y lo agradecerás a largo plazo. Invierte en salud, tu salud te lo agradecerá, tu pie también. Con ejercicio tu vida será mejor y con un tratamiento adecuado también. Recordar que hay que acudir a un médico antes de tomar la decisión de tratarnos. Un médico te dirá si efectivamente padeces esa afección y te dará un buen diagnóstico.

Fuentes:

La fascitis plantar. Toda la información.
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